MINIMALISMO

SIMPLICIDAD, PRACTICIDAD Y MINDSET

¿Qué es lo primero que te viene a la mente cuando escuchas “minimalismo”? Seguramente aparecerán en tu cabeza imágenes de estructuras con líneas rectas, sin grandes adornos y reduciendo a lo mínimo y más básico.

De hecho la concepción más extendida es como una corriente de arte contemporánea que utiliza elementos limitados. Tanto como tendencia estética como intelectual que buscar expresar lo esencial eliminando lo superfluo.

Por ello, en las últimas décadas, muchas personas han adoptado el minimalismo como un estilo de vida. Incluso llevándolo al extremo, y dejando en su vida el menor número de objetos (30-60).

Mira en tu entorno y cuenta objetos… seguro que te llama la atención la cantidad de elementos que nos rodean.

 

¿Podemos decir que el minimalismo es una filosofía?

Definitivamente no, el minimalismo es una herramienta, que sirve para simplificar y reducir a lo esencial para quedarnos con aquello que nos hace felices. No es una estructura lógica de pensamiento.


 

Sin embargo sí que tiene relación con distintas corrientes de filosofía clásica. Lo que hace que un movimiento del siglo XX tenga una base mucho más arraigada. 

Atendiendo al Epicureísmo, donde el fin último era buscar la vida más feliz a través de los placeres, la ataraxia (tranquilidad, serenidad e imperturbabilidad en relación con el alma) y amistades. Para los epicúreos la presencia de placer o felicidad estaba ligada a la ausencia de dolor o cualquier aflicción. Para equilibrar el cuerpo y mente.
Sin embargo, identificaban 3 tipos de placeres, los naturales y necesarios (ligados con la vida), los naturales pero no necesarios (comer o vestir bien) y los no naturales y necesarios (poder, reconocimiento, …EGO).
Y como en minimalismo, se busca distinguir entre estos 3 placeres para quedarnos con lo importante.

Para los estoicos, que también buscaban esta ataraxia, a través del autocontrol y dominio de las pasiones, a través de la razón, la valentía y el carácter personal. Intentaban reducir al mínimo los bienes materiales. Eliminar el deseo y con ello el apego.

Los “cínicos” interpretaban que la felicidad venía dada siguiendo una vida simple y acorde con la naturaleza. Ya que el hombre tenía todo dentro de sí mismo para ser feliz y conquistar su autonomía. Y por lo tanto rehusaban riquezas y manifestaban su despreocupación material.

El minimalismo busca esta libertad desprendiéndose de cargas materiales, es decir tener menos necesidades te hace más libre y por lo tanto más feliz.

LA MENTALIDAD MINIMALISTA

Estamos hablando de reducir a lo esencial, a lo básico todo nuestro entorno. Pero ¿quién o qué marca este mínimo? 

Todas las personas somos distintas, es más, incluso nosotros mismos somos distintos en las diferentes etapas de nuestra vida. Por lo tanto aquello que consideramos esencial cambiará de persona a persona y en el tiempo.

Lo más importante es tomar consciencia de lo que  es realmente esencial para nosotros en este momento, y liberarnos de lo demás. 

Y por supuesto, esta esencia no sólo se queda en aquello material, revisa tu agenda, las aplicaciones de tu móvil y por supuesto tus pensamientos. ¿Cuánto hay contenido que te “sobra”?

Si nos centramos en la parte física del Minimalismo vamos a ver cómo desencadena una serie de consecuencias.
A través de una mentalidad minimalista no se renuncia a consumir, pero sí que pone el foco en lo necesario, por lo que renuncia al consumismo, renuncia a que la felicidad se alcanza a través de los material y la acumulación.
Por lo tanto, esto repercute en el ahorro. Identificar tus necesidades sin renunciar a los “caprichos”, hace que utilices el dinero en lo que da más sentido a tu vida. El minimalismo hace que se administre de forma más consciente el dinero. Anticipa necesidades futuras y posibles contingencias, pero sobre todo se preocupa por la calidad de vida. Y no es que los artículos asociados al minimalismo sean precisamente de menos precio, pero sí que son más duraderos y a largo plazo más económicos.

Además esta forma de consumo consciente, impacta directamente en la sostenibilidad, toda aquella producción excedente, sobrantes y energía utilizada que son eliminados si nos centramos en lo esencial.

Así mismo, tener menos cosas afecta al orden, es mucho más fácil organizar un espacio con menos objetos. Un espacio abarrotado siempre parecerá desorganizado

Y consecuentemente la productividad se ve afectada. ya que aplicando el concepto, se eliminan las distracciones, las tareas que no aportan valor, para centrarse en aquello que sí lo hace.

Minimalismo en tus pensamientos

De acuerdo con Psychology Today, minimalistas se benefician de la salud mental y emocional estable. Uno de los primeros pasos para pensar como un minimalista incluye deshacerse de la indecisión y el pensamiento negativo.

Se busca la paz mental, lograr un cuerpo y mente más tranquilo. Deshacerse de los pensamientos negativos y personas tóxicas. El minimalismo anima a vivir el momento, y en lugar de vivir en el pasado, aprender de los errores y experiencias. 

Para adoptar una mentalidad minimalista podemos seguir estos consejos.

  1.  Agradece. Aprender a dar las gracias por las pequeñas cosas, y valorar cuando conseguimos nuestros objetivos
  2. Menos quejas. Buscamos un cambio de actitud y percepción. Quejarte sólo te lleva al estrés mental
  3. No arrepentimiento. Si has cometido un error busca la forma de arreglar la situación y que no vuelva a ocurrir. Nunca vamos a alcanzar la perfección y arrepentirse no sirve de nada si volvemos a cometer el error.
  4. Decir NO. Tener firmeza en una negativa, a continuar con una relación que no aporta en tu vida, a seguir un proyecto sin final adecuado.
  5. Se positivo. Rompe con la espiral descendente, del no tengo tiempo, no le importo a nadie, todo molesta…. Un pensamiento positivo pone el camino para encontrar nuevas oportunidades y visualizar mejor las que tenemos.
  6. Mantén relaciones de calidad. Elimina las relaciones cargadas de estrés y fatiga emocional, y quédate sólo con las que añaden valor real.
  7. Cuida tu cuerpo. El deporte aporta salud, alivia estrés, mejora la confianza, libera endorfinas.
  8. Simplifica tu dieta. Consume productos de temporada, controla tu ingesta de forma equilibrada y utiliza productos lo menos procesados posible. ¿te suena el “realfooding“?

¿Tiene sentido para ti?

¿Te parece interesante esta corriente? El hecho de aplicar pequeños pasitos en la dirección del minimalismo hace que observes cambios progresivos en tu vida. Profundizar en el momento de tu vida en el que te encuentras, en cuestionarte qué necesitas y que es lo básico para ti, va a hacer que valores y cambie tu perspectiva.

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