PROCRASTINACIÓN

¡Empieza de una vez!

¿Pospones una y otra vez una tarea pesada? es el momento de dejar de procrastinar

Se acumulan las tareas pero nunca es el momento de afrontarlas. Procrastinas. Y eso va a cambiar.

Si te mueves, la vida se moverá contigo, si te paras, la vida continuará sin tí.

¿Cuantas veces pospones alguna actividad pensando que es incomoda, que no es el momento o que es tediosa? Y sin embargo pasado un tiempo, te sientes culpable por haberla postergado.
Aunque parezca irracional y vaya contra nosotros mismos procrastinamos, aunque tenga consecuencias negativas.

¿Por qué procrastinamos?

Pueden ser multitud de aspectos los que influyan en tomar la decisión de aplazar (a veces de manera crónica) la realización de algo.

Principalmente seguro que se trata de una tarea poco gratificante. Una tarea pesada o desagradable. Pero lo más probable es que también exista otra parte subyacente. Un sentimiento de inseguridad, de baja autoestima o incluso ansiedad.
Imagina entregar un informe que debes desarrollar, el hecho de tener un documento en blanco nos genera unos sentimientos, que debemos tener en cuenta al afrontar la tarea.
Estas sensaciones hacen que se creen asociaciones de connotación negativa con esta tarea, y que siempre que la queramos afrontar, aparecerán de nuevo. Y volveremos al estrés, una vez más baja autoestima y finalmente culpa.

Y sin embargo, en lugar de afrontar la tarea y evitar el sufrimiento y la culpa, el alivio que sentimos al pasar a otra cosa parece suficiente. Y es más, este alivio al postergar la actividad también es recurrente, y cada vez que la evitas aparece. Entonces llega el choque «culpa vs. alivio». Hasta que finalmente llega el punto de no poder aplazar más y tener que hacerlo.

Pero ¿por qué?

Nuestro cerebro está programado para buscar recompensas, aunque sean relativas. Por ello, alcanzar el alivio es una recompensa mucho más inmediata que la finalización de esta tediosa tarea. Es más, inconscientemente generamos un hábito que tendremos que revisar y modificar. Puedes ver la entrada en el blog sobre los hábitos y encontrar herramientas para ello.

¿Como dejamos de procrastinar?

No todas las tareas son igual de relevantes, y por supuesto que no es lo mismo llamar a tu madre que el pago de un impuesto, así como las consecuencias de los mismos, sin embargo lo diferimos. 
Por ello, debemos manejar diversas herramientas para poder superar el aplazamiento. A continuación te presentamos 10 técnicas que te pueden ayudar.

Prioriza

Ante un listado de tareas, seguro que hay alguna que es más pesada. Y es aquella a la que no quieres llegar. Empieza por ella. Afrontarla en primer lugar hará que el alivio que buscas procrastinando sea más fuerte e inmediato.

Atomiza

Puede que una actividad sea de gran volumen, que requiera tiempo y seguramente mucha energía. Por ello puedes dividir la actividad en distintos hitos. De esta forma una gran tarea se subdivide, consiguiendo pequeños logros que refuerzan la consecución final.

La regla de los dos minutos

Vinculada con la metodología GTD (Getting things done – Organizate con Eficacia) propuesta por David Allen. Esta regla dice, que cuando realices una planificación de actividades, y encuentres alguna que puedas realizar en menos de 2 minutos, ¡hazla! (este periodo puede ser superior 5-10 minutos)

Establece una rutina

Tareas repetitivas en el tiempo, que se hacen aburridas, si las mecanizas y conviertes en una rutina se digerirán más rápido, y casi sin darte cuente estarán hechas.

Da un primer paso

Empieza, simplemente ponte con ello un par de minutos. Haber empezado te liberará, y con esta inercia positiva cada pequeño paso te acerca al objetivo. Escoge la parte más sencilla de la tarea y comienza por ahí.

Observa tu energía

En ocasiones por mucho tiempo disponible la energía que tenemos no es suficiente, no te sientas culpable, tómate tu tiempo. Como veíamos antes, si hacemos algo que nos genera mal ″feeling″ crearemos una asociación negativa, y buscamos lo contrario. En estos momentos, es mejor buscar una tarea sencilla en nuestra lista antes de volver a la anterior.

Recompénsate

Una forma de motivación puede ser la de establecer una recompensa cuando llegues al final de la tarea. Así, la visualización de la consecución y la gratificación reducirán la pereza.

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Si indicas a tu entorno, a tu responsable, tu pareja o amigos que vas a realizar algo, y le pones un tiempo límite, será mucho más fácil que lo empiezes antes. Tener un momento fijado y el “compromiso” de hacerlo redundará en la responsabilidad.

Hazlo atractivo

A veces es cuestión de las herramientas que empleamos. Un cambio o modificación en las mismas puede ser clave. Correr en la cinta no es igual que correr en un parque, limpiar en silencio o con una agradable música, o simplemente utilizar un producto distinto. Incluso cambia la perspectiva y genera curiosidad.

Elimina distracciones

Constantemente estamos expuestos a estímulos. El móvil, los pop-ups del correo, teléfono…. Cuando tengas una tarea que quieras terminar intenta eliminarlos, existen aplicaciones que puedes programar para conseguirlo. 

 

Tenemos muchas más herramientas al alcance, tanto asociadas a productividad como ligadas a los hábitos. Por ello en futuros posts intentaremos profundizar en diversas técnicas que nos ayuden a mejorar en nuestro día a día. 
Afrontar tareas incómodas, y hacerlo de una forma consciente, nos ayudan a conocernos mejor, y nos abren un abanico de posibilidades. 

***Escribir estas líneas ha sido un proceso de una semana, la procrastinación nos alcanza a todos, pero ahora tenemos herramientas para superarla. 

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